¿Conoces el origen de la Osa Mayor?
Para empezar: en este tipo de posts te darás cuenta de que vas a haber leído unos pocos minutos y vas a haber aprendido sobre etimología, origen de las cosas, lingüística, epigrafía, nuevas palabras que no conocías… Sé una persona generosa y comparte ese conocimiento que aprendas con gente a la que quieras. Empecemos.
La historia de Calisto
Calisto, hermosa ninfa perteneciente al séquito de Diana, diosa de la caza, hizo un voto de castidad. A Júpiter, padre de los dioses y de los hombres, digamos que le gustaba el juego de la conquista amorosa, por muy difícil que fuera la empresa e independientemente de su esposa, Juno, a la que no le hacía ni pizca de gracia, pero vamos, ¿qué es una raya para un tigre?
La ninfa, para variar un poco dentro de las historias de mitología, cae embelesada por los encantos de Júpiter, acaba embarazada y al tiempo tiene un hijo llamado Arcas. A Juno le sienta como una patada en las costillas y se venga, pero no de Júpiter, sino de Calisto, cogiéndola por el pelo, tirándola al suelo y convirtiéndola en una osa, conservando así su mente, pero encerrada en el cuerpo de una fiera.
No es hasta años después que esto tiene consecuencias, pues Arcas, que también fue cazador, en una de sus cacerías se topó con una terrible osa, y te puedes imaginar cómo acaba. Donde Calisto, convertida en osa, veía a su hijo Arcas, este último solo veía una bestia que podía matarle, por lo que intentó darle muerte con un disparo de su arco.

Sin embargo, Júpiter no iba a permitir que Calisto muriera, y lanzó a los dos, tanto a la osa como a su hijo, al cielo, convirtiéndolos en estrellas, quedando así uno al lado de la otra.
A Juno, nuevamente, no le pareció suficiente castigo, y habló con el dios Océano y con Tetis para que nunca pudiera Calisto bañarse en sus aguas, dejándola siempre suspendida en el cielo y sin poder ponerse.
De esta manera, Calisto quedaría convertida en la Osa Mayor, siendo la constelación más fácil de ver, y Arcas depende de la versión que leas, pues dicen que acabó convertido en la Osa Menor, pero también dicen que quedó convertido en el Boyero.

Y ahora te cuento, porque hay muchas cosas que aprender aquí. Cuando Júpiter lanza a madre e hijo al cielo convirtiéndolos en estrellas se conoce como el fenómeno de catasterismo, del griego καταστερίζω (katasteridso), que es literalmente «colocar bajo una estrella», de κατά (katá) ‘por debajo de’ y ἀστήρ (astér) ‘astro’. Básicamente es el concepto mediante el que un ser, ya sea mortal o inmortal, es convertido en una estrella o constelación, como es el caso.
También tenemos el momento de que Juno hace, con la ayuda de Océano y Tetis, que la Osa Mayor (Calisto) se quede siempre en el cielo y nunca se bañe en las aguas del mar. Esto en términos astronómicos se denomina estrella o constelación circumpolar, es decir, que va alrededor del polo, en este caso, el Polo Norte, pues la Osa Mayor siempre la vas a ver mirando hacia el norte. Por esa razón, al nunca ponerse y desaparecer por el horizonte, la puedes ver en el cielo en cualquier época del año . Lo más sencillo de ver es la cola y el lomo de la figura, lo que es denominado como ‘el carro‘. El carro lo puedes ver en la foto anterior, pero te dejo una foto de la constelación completa:

Para que lo veas bien, de arriba a abajo y de izquierda a derecha: cola, lomo, cabeza, y abajo las cuatro patas. En la parte del carro, hay siete estrellas. La etimología popular decía que los romanos al mirar al cielo veían en esta constelación un carro tirado por bueyes (triones), pasando a designar la palabra triones a estas estrellas de la Osa Mayor, formando así septem triones como ‘siete estrellas’ que, al encontrarse siempre al norte, es el origen de la palabra septentrional.
Como etimología popular está bien, pero realmente septentrionalis en latín proviene de, efectivamente, septem ‘siete’ más la raíz indoeuropea de ‘estrella’ que es *h₂stēr > *(a)stēr. En griego se queda como ἀστήρ (astér) y en latín tenemos *stēr-lā > stella ‘estrella’. Al juntar septem- + -str- dio septentrio ‘Septentrión/Norte’ y en plural: septentriones designa el grupo de siete estrellas que forman tanto la Osa Mayor, como las siete que forman la Osa Menor.

Y ya para acabar, simplemente te cuento que esta historia la narra Ovidio en su obra Metamorfosis, y la puedes leer en el Libro II a partir del verso 401. Pero esta historia no es de origen romano, pues Eratóstenes, autor griego del siglo III a.C., narra en su obra Catasterismos la historia de Calisto, haciendo referencia a su vez a Hesíodo, autor del siglo VII a.C., por lo que te puedes hacer a la idea de la antigüedad del mito. El origen griego también lo vemos en los nombres: Calisto viene del griego καλλίστη, que es el superlativo en femenino del adjetivo καλός, que es ‘bello‘, y por tanto, Calisto es ‘la más bella‘. Asimismo, el nombre de Arcas proviene de la región griega de Arcadia. Por lo que no nos dejemos engañar por los romanos, y si aprendes algo de mitología romana, ¡debes saber que tiene origen griego!
Sé que ha sido un poco largo el post, pero quería incluir todas las píldoras al final, para que te lleves algo y se lo cuentes a quien quieras. Espero que te haya gustado la historia y tengas ganas de conocer más. ¡Te dejo mi Instagram @latinconanton por si me quieres seguir para conocer más sobre el mundo clásico!
Gracias por leer,
Antón
